Creencias erróneas sobre el césped artificial

Muchas veces, normalmente debido a la falta de información o a no contrastar la que recibimos, adquirimos creencias erróneas sobre el cesped artificial que vamos expandiendo nosotros sin saber que esa información no es correcta. En este artículo vamos a desmentir algunas creencias incorrectas y te vamos a explicar por qué.

Creencias erróneas sobre cesped artificial

Es más barato el césped natural que el artificial

No es cierto. Lo que es verdad es que plantar césped natural es más barato, pues sólo tenemos preparar el terreno, plantarlo y regarlo. En cambio el césped artificial hay que comprarlo e instalarlo, por nosotros mismos o por profesionales, haciendo que el coste sea muy superior que el natural. Pero una vez hecha la inversión inicial, nos olvidamos en el 95% del mantenimiento, no tenemos que regarlo, ni cortarlos, ni replantarlo, simplemente disfrutarlo.

Si quieres tener césped durante un par de años sí te va a salir más barato el natural, pero si lo quieres durante más tiempo, con el césped artificial vas a ahorrar mucho dinero.

El césped artificial se estropea pronto

No es cierto. El césped artificial como hemos comentado, no hay que cortarlo, ni abonarlo, ni replantarlo, ni cortarlo y es de fibras sintéticas, ¿entonces cómo se va a estropear? No se va a estropear porque es artificial y el material con el que está fabricado está pensado para soportar altas y bajas temperaturas.

Puedes andar sobre él y tumbarte a tomar el sol, la densidad y forma de las fibras está preparada para retomar su posición original. En todo caso en las temporadas de uso intensivo, como el verano, se recomienda regarlo de vez en cuando y pasarle un cepillo a contra pelo, pero eso dependerá de las instrucciones del fabricante.

Se nota que no es césped natural

No es cierto, en parte. Si compras el más barato del mercado es normal que se note que no es natural, nadie regala las cosas. Pero hoy en día encontramos a precios normales céspedes de una grandísima calidad y acabados, que a simple vista es muy difícil diferenciarlo.

¿Por qué? Porque todas las fibras son diferentes, cambia el tono del verde, cambia la forma, cambia la dirección, imitando a la perfección al natural.

¿Se nota que no es natural cuando lo tocas? Pues también depende, si tienes un presupuesto más elevado encontrarás césped artificial que no serás capaz de diferenciar de uno natural, a menos que seas un jardinero de la vieja escuela.

Éstos son las tres creencias erróneas más extendidas sobre el césped natural, quizás hace muchos años eran ciertas, pero hoy en día gracias al desarrollo de la tecnología tenemos opciones de calidad y de alto realismo a precios competitivos. No dejes de buscar ofertas y pedir presupuestos, gracias a internet podemos encontrar grandes profesionales a precios económicos con un simple click.